04-03-2025
¿Alguna vez has sentido que algo en tu realidad simplemente «no encaja»?
Imagina que una parte fundamental de tu mundo no solo es negada, sino quenunca ha existido para ti. Así es como opera la forclusión en la psicosis.
Según el psicoanálisis lacaniano. En este artículo, exploramos cómo Freud y Lacan conceptualizaron este fenómeno, su relación con la castración y el Nombre-del-
Padre, y sus implicaciones en la clínica psicoanalítica.
Forclusión en Freud: La Castración y el Retorno de lo Intolerable
Freud describe en El caso Schreber (1911) cómo la psicosis surge cuando una
idea intolerable es rechazada de la conciencia y, en lugar de ser reprimida,
retorna en lo real bajo la forma de alucinaciones o delirios.
En la neurosis, la
representación de la castración es reprimida y retorna en los síntomas; en la
psicosis, en cambio, no hay represión, sino forclusión: el significante es
excluido del aparato psíquico desde el inicio (Freud, 1911/1992).
Este mecanismo explica por qué los psicóticos no pueden simbolizar ciertas
experiencias y, cuando estas reaparecen, lo hacen de manera desestructurante.
Freud también introduce la noción de la «abolición de la representación
intolerable», un proceso en el que el psiquismo del psicótico no solo rechaza una
idea, sino que actúa como si nunca hubiera existido.
Este vacío estructural crea un desorden en la organización simbólica del sujeto, lo que puede manifestarse
en un lenguaje desarticulado, desórdenes en la percepción del tiempo y
alteraciones en la construcción del yo.
Lacan y la Forclusión: Un Enfoque Lógico
Lacan retoma la idea freudiana y la reformula en términos estructurales. En El
Seminario 3: Las psicosis (1955-1956), define la forclusión como la exclusión
radical de un significante fundamental del orden simbólico (Lacan, 1955-
1956/1981).
La psique, dice Lacan, se organiza en torno a la relación entre el
todo y el Uno. En la neurosis, el Nombre-del-Padre está presente y regula el
deseo.
“En la psicosis, este significante nunca fue inscrito. Cuando el
sujeto se enfrenta a una situación que debería ser mediada por
el Nombre-del-Padre, al no estar presente, el vacío se llena con
fenómenos alucinatorios o delirantes”
Lacan, además, introduce el concepto de perspectiva lógica en la forclusión.
Desde este punto de vista, el sujeto psicótico no solo carece de una estructura
simbólica estable, sino que tampoco puede articular el todo y el Uno en su
experiencia psíquica.
Esta imposibilidad genera una fragmentación en su realidad, en la que el lenguaje, las identificaciones y las relaciones con los otros
carecen de un eje organizador claro.
Esta publicación sobre la forclusión, y otras más de temática similar en torno al psicoanálisis, o relacionadas con el ámbito de la psicología están disponibles en nuestro Blog, puedes consultarlo en el siguiente enlace:
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Escrito por : Richard de Oliveira