01-04-2025
Como se ha mencionado en una entrada anterior:
De esta manera, los tipos de pensamientos negativos que protagonizan la mayoría de las veces nuestro propio diálogo, son los desencadenantes de nuestro dolor emocional y sufrimiento.
Por ejemplo: si pienso “es que soy un despistado, soy un idiota” va a hacer que me sienta aún peor de lo que ya me sentía y que me genere un malestar mucho mayor.
De hecho, nos dirigimos a ellos como los pensamientos desencadenantes, los cuales son los que provocan y desencadenan dicho malestar.
Si les damos muchas vueltas a estos pensamientos, probablemente experimentemos emociones arrolladoras con mucha más frecuencia.
Para ello, otra de las funciones de las habilidades de regulación emocional, es aprender lo que hay que hacer con estos pensamientos cuando aparecen y evitar así un sufrimiento mayor.
Este tipo de pensamientos lo denominamos filtraje.
Para poder equilibrar tus pensamientos y, por tanto, también tus emociones, es necesario explorar la evidencia que apoya ambos lados de un acontecimiento activador de emociones:
Por lo general, evidencias de lo malo frente a evidencias de lo bueno.
De forma que, lo que estaríamos intentando hacer, es ver el cuadro general; es decir, lo contrario a este filtraje del que vengo hablando.
La mayoría de las veces puede ser bastante complicado hacerlo, y más cuando nunca antes te has parado a hacerlo.
Estas prácticas, las cuales suelen ser pasadas por alto por las personas con emociones arrolladoras, completan el resto del cuadro más amplio y,
normalmente, pueden cambiar el modo de cómo te sientes respecto a una determinada situación.
Para poder aprender a ver el cuadro general, la técnica utiliza las siguientes preguntas a modo de guía:
La terapia dialéctico conductual se plantea también como objetivo poder incrementar las emociones positivas de la persona, así como intentar cambiar el foco de atención presente principalmente en las negativas.
Sin embargo, también dejar claro que es importante saber que esto no quiere decir que nunca vayas a experimentar otro sentimiento negativo, porque básicamente es imposible;
Para reducir la vulnerabilidad cognitiva es importante considerar que:
Pero lo que sí podemos aprender es a manejar dichas emociones y momentos, y que nuestra vida no esté dominada por estas emociones negativas únicamente.
Asimismo, se habla de que una manera muy segura