Presencias y ausencias de la mirada

 Tradicionalmente, el uso del diván estaba reservado para los profesionales  especializados en psicoanálisis. Si bien esto se ha flexibilizado en los  últimos tiempos, aún siguen existiendo razones que explican y justifican  mantener la postura original: “Desde hace aproximadamente quince años, ya no sólo los psicoanalistas usan diván, sino que psicoterapeutas -con  orientación analítica- también lo hacen.  Hay pacientes que prácticamente piden tumbarse en el diván recién llegados a la consulta,  algunos incluso dan la vuelta a la silla para no mirar al terapeuta. Entonces, uno  podría preguntarse: ¿por qué no usarlo?. Además, los casos de  personas que se niegan a utilizarlo e igualmente hacen un buen psicoanálisis,  hacen pensar: ¿por qué el psicoterapeuta no puede trabajar con diván,  así como se utiliza el cara a cara?. El argumento es que el no ver la cara del otro  motiva regresiones mucho más profundas y  éstas, en general, provocan  gran sufrimiento. En la práctica se vieron  casos en los cuales psicólogos  han despertado mucha angustia y después no supieron qué hacer por no tener la preparación adecuada. Porque una cosa es ser psicólogo y otra es  ser psicoanalista”. 

A pesar de los beneficios que supone el diván para el psicoanálisis, hay  determinados casos en los que es preferible no utilizarlo durante el tratamiento, “esto se  da cuando el sujeto es muy frágil y no tiene suficiente fortaleza en sus mecanismos de defensa como para enfrentar las cosas que no le gustan de sí  mismo”, explica Garbarino y plantea que existen situaciones en las que el propio analista  sugiere suprimir la situación supina: “He tenido pacientes que empezaron con diván y yo misma les he propuesto que se sienten. Ocurre que ciertas personas  tienen el yo débil y no aguantan los impactos que implican las interpretaciones  profundas, entonces se angustian mucho y no pueden manejar esa emoción. En  cambio estando cara a cara, aunque se le diga algo muy violento, el paciente se controla  más y en consecuencia sufre menos. Además, esta situación le  permite a uno ir midiendo o tabulando hasta dónde llega la  profundización de los conflictos”.  

Compárteme en:
fb-share-icon20
Tweet 20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *