Hoy, desde equilibrio y mente vamos a hacer un breve análisis sobre la agresividad que surge en determinados momentos

La frustración produce agresión. Este tipo de respuesta puede dirigirse hacia la persona o personas que han causado la frustración, o bien contra un sustituto. También puede tornarse contra el propio individuo. La agresión directa es un procedimiento al que se recurre con mucha frecuencia para sostener el amor propio frustrado.

Freud, (1905) elabora su primera teoría de la agresión, donde  la consideraba como parte normal de la sexualidad masculina dirigida a la unión con el objeto sexual. Citando a Freud dice “La sexualidad de la mayoría de los seres humanos masculinos contiene elementos de agresividad -un deseo de subyugar; el significado biológico de esto parece residir en la necesidad de vencer la resistencia del objeto sexual por un medio distinto al cortejo”. El sadismo sería “un componente agresivo de la pulsión sexual que se ha independizado y exagerado”.

Años más tarde, elabora su segunda teoría (1915) en Instintos y sus Vicisitudes plantea el conflicto entre los Instintos y el Yo. La supervivencia y la evitación del displacer serán los objetivos del Yo y éste odiará todo aquello que le genere displacer. Nuevamente citando a Freud: “El Yo odia, aborrece y persigue con el intento de destruir a todos los objetos que son objetos de displacer para él, sin considerar si significa la frustración de la satisfacción sexual o de la satisfacción de las necesidades de autopreservación”.

Podemos concluir, que,la agresión es una fuerza motivacional destinada a superar obstáculos.

En ocasiones, puede ocurrir del lado masculino, que se agrede a quien ama y se disfruta y esto es entendido como un modo de forzar a la mujer a reconocerlo como superior en conocimiento y sabiduría. Esto debe ser trabajado progresiva pero intensamente en la transferencia, en torno a un analista dispuesto a escuchar y entender sin tener que ser sometido o forzado agresivamente para ello, lo que gradualmente se irá reconociendo a medida que avance el análisis.

Según Erich Fromm en su obra “Anatomía de la Destructividad Humana”, haciendo alusión a la teoría de Freud, dice que el mismo consideraba la agresividad como uno de los instintos componentes del instituto sexual. Por otro lado decía: “El sadismo correspondería así a un componente agresivo del instinto sexual independizado y exagerado, y por desplazamiento usurpador de la posición principal”.

Lacan, hace un diferencia entre los conceptos de agresividad y agresión:  ubica la agresividad en la relación del yo con el semejante. La agresión se refiere a los actos violentos, a la violencia.

En el transcurso de la cura analítica, tras trabajar la transferencia (vínculo del paciente con el analista) negativa, ésta agresividad puede atemperarse decisivamente y el sujeto tener relaciones mucho más armónicas con sus semejantes. Por ejemplo, que establezca relaciones de amor armoniosas y en las que solo rara vez aparezca la agresividad.

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