La palabra chakra proviene del sánscrito,  se traduce literalmente como la “rueda o el disco”.

Se cree que tenemos siete chakras principales, y que cada uno está conectado a nuestro ser en varios niveles diferentes: físico, emocional, mental y espiritual, son centros de energía. en el nivel físico, cada órgano, glándula y sistema del cuerpo está conectado con un chakra, y cada chakra es conectado a una frecuencia vibratoria de  un color. Se sitúan a lo largo de la columna vertebral en orden ascendente, comenzando por la base de la misma y terminando en la parte más elevada de la cabeza.

Para trabajar eficazmente con los chakras no necesitas ser clarividente ni tener clarividencia táctil. Sin embargo, notarás que, al trabajar con ellos, aumenta considerablemente tu sensividad hacia planos no materiales. También podrás sentir intuiciones sobre relaciones que aúnan de forma inteligible muchas fracciones del conocimiento y la experiencia para conformar un todo armónico. 

La activación y armonización de los chakras es realmente tan sencilla que, a veces, hemos pensado que en el pasado su conocimiento sólo ha tenido una envoltura tan complicada para que los hombres no menospreciaran su valor interior y para que los iniciados pudieran custodiarlo de generación en generación. Tal vez sea también resultado de un paso evolutivo reciente el hecho de que actualmente este gran tesoro del saber sea comprensible y accesible a muchas personas. 

La energía que actúa detrás de la manifestación material del cuerpo y sus funciones y capacidades está compuesta por un sistema energético complejo sin el cual no podría existir el cuerpo físico. Este sistema energético está formado por tres componentes fundamentales: 

1 ) Los cuerpos no materiales o cuerpos energéticos. Son cuatro cuerpos diferentes, cada uno con su propia frecuencia.

2) Los chakras o centros energéticos. Existen 7 diferentes en el cuerpo, representados a lolargo dela columna vertebral.

3) Los nadis o canales energéticos. Aunque se pueden encontrar referencias a unos 350.00 nadie, existen 14 principales, que se corresponden con cada uno de los siete chakras.

En este sistema los nadis constituyen una especie de arterias intangibles. La palabra «nadi» procede del sánscrito y significa aproximadamente «tubo», «vaso» o «arteria». Su función consiste en conducir el «prana» o energía vital a través del sistema energético no material. 

La palabra sánscrita «prana» puede traducirse por «energía absoluta». En el ámbito cultural chino y japonés esta fuerza vital universal se denomina «chi» o «ki». Representa la fuente original de todas las formas energéticas y se manifiesta en diferentes áreas existenciales mediante frecuencias distintas. Una de sus manifestaciones es la respiración, una de las formas por las que podemos absorber «prana» dentro de nosotros mismos.

El plano de la consciencia de toda forma viva depende de las frecuencias del «prana» (su energía) que puede absorber y almacenar. Existen diferentes frecuencias de energía, y los humanos percibimos diferentes frecuencias según la edad. 

Los chinos y japoneses conocen un sistema de canales energéticos que denominan meridianos (del conocimiento de estos meridianos se desarrolló la acupuntura). 

Los chakras sirven de estaciones receptoras, transformadoras y distribuidoras de las diferentes frecuencias del «prana». Absorben, directamente o a través de los nadis, las energías vitales de los cuerpos energéticos no materiales del hombre, de su entorno, del cosmos y de las fuentes que son el fundamento de cualquier manifestación, la transforman en las frecuencias que necesitan las diferentes áreas del cuerpo físico o de los cuerpos inmateriales para su conservación y desarrollo, y la retransmiten a través de los canales energéticos. Además, irradian energías al entorno. Mediante este sistema energético, el hombre efectúa un intercambio con las fuerzas que actúan en los diferentes planos del ser en su entorno, en el universo y en la base de la creación. 

se distinguen cuatro cuerpos energéticos: 

1 ) El cuerpo etérico: es el más cercano al cuerpo físico, es el que vibra con la menor frecuencia de los cuatro. Es el portador de las fuerzas modeladoras para el cuerpo físico, así como de la energía vital creadora y de todas las sensaciones físicas. Atrae la energía del sol a través del Chakra del plexo solar, y las energías de la tierra a través del chakra basal; acumula estas energías y las manda al cuerpo físico a través de los chakras y los nadis.

El cuerpo etérico, y con él el cuerpo físico, reaccionan de forma particularmente intensa a los impulsos mentales que proceden del cuerpo mental. Aquí estriba la razón de los éxitos que el pensamiento positivo tiene sobre la salud, y la creencia de que podemos mejorar o favorecer la salud de nuestro propio cuerpo mediante sugestiones positivas. 

2) El cuerpo emocional o astral.Es el portador de nuestros sentimientos, de nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter. 

Ninguno de los otros cuerpos no materiales marca con tanta fuerza como el cuerpo emocional la visión del mundo y de la realidad del hombre. En el cuerpo emocional se hallan almacenadas, entre otras, todas nuestras emociones no liberadas, las angustias y agresiones conscientes e inconscientes, las sensaciones de soledad, rechazo y falta de autoconfianza, etc 

Emiten sus vibraciones a través del aura emocional y transmiten nuestros mensajes inconscientes, los cuales enviamos al mundo exterior. Aquí es donde se realiza el principio de la atracción mutua: Las frecuencias energéticas que emitimos atraen vibraciones energéticas iguales del entorno y se unen con ellas. Esto significa que, con frecuencia, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente reflejan aquello que nosotros queremos evitar, de lo que queremos librarnos conscientemente, o aquello que tememos. De esta forma, el entorno nos sirve como espejo para todos aquellos elementos que hemos relegado desde nuestra vida consciente a las áreas del inconsciente. 

Las experiencias no liberadas almacenadas en el cuerpo emocional determinan en gran medida las circunstancias de la nueva vida. 

Cuando hayamos comprendido realmente estas relaciones, debemos cesar  de vernos en el «papel de víctimas» y dejar de atribuir la responsabilidad de nuestras debilidades y miserias a otras personas, a las circunstancias, o al momento determinado. Eso significa en sí mismo una gran liberación, puesto que entonces ya sabemos que tenemos gran parte de nuestro destino en nuestras propias manos, y podemos empezar a cambiar aquello que nos ocurre en nuestra vida cambiando la manera en la que percibimos la responsabilidad que tenemos en lo que nos pasa.

3) El cuerpo mental. Porta los pensamientos, ideas, los conocimientos racionales e intuitivos. Recoge las verdades universales que le llegan del plano del cuerpo espiritual, las integra con el entendimiento racional, las transfiere a las situaciones concretas y lleva a una solución del problema en consonancia con las leyes universales. 

Los conocimientos que de esta forma nos llegan del plano espiritual de nuestro ser, se manifiestan como intuición en forma de intuiciones repentinas, a menudo en imágenes o incluso en sonidos que después se transforman en pensamientos verbales 

4) El cuerpo espiritual o causal: vibra con las frecuencias más altas. A través del cuerpo espiritual experimentamos la unidad interior con la vida, y con todo cuanto existe fruto de la creación. Sólo a través del cuerpo espiritual es posible conocer la fuente y el destino de nuestra existencia y comprender el autentico sentido de nuestra vida.

Pasaremos a describir brevemente cada uno de los siete chakras con los que contamos, cómo se nombran y que significado tienen, el color que les pertenece, las partes del cuerpo a las que representan y qué supone una falta de equilibro en el mismo, ya sea por exceso o por defecto. Aparecerán publicados en los próximos días demandar sucesiva.

 

 

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