SegúnSafrán y Segal (1994),el proceso psicoterapéutico es el tratamiento que se lleva a cabo entre un paciente y un psicoterapeuta calificado, este proceso posee un espacio y tiempo determinado y tiene como finalidad mejorar el funcionamiento del sujeto, haciendo su vida más placentera. Durante el proceso psicoterapéutico el paciente puede desenvolver los conflictos o problemas que le generan insatisfacción, así como también tiene la oportunidad de poner más conciencia en lo que está haciendo, sintiendo y pensando (Gómez, 2009).

 Significado del proceso psicoterapéutico

Los participantes, a lo largo de las entrevistas, dieron a conocer diversas percepciones que, en conjunto, constituyen el significado que estos le otorgan al proceso psicoterapéutico.

            En primer lugar, se pudo evidenciar que los estudiantes de psicología que asisten a psicoterapia psicoanalítica perciben el proceso psicoterapéutico como un proceso constante y continuo en donde estos consideran que en algunas oportunidades se avanza y en otras se retrocede, a lo que M.U expone: “o sea como que es un sube y baja, sube y baja, sube y baja, si hasta yo misma a veces me ahogo pues, o sea porque como que yo siempre estoy demasiado en procesos pues (Risas), o sea proceso constante (Risas), y sabes no sé, pienso que a veces es como frustrante… pero a veces también me pongo a pensar en si esto va a acabar algún día, porque crezco pero a la vez vuelvo, crezco pero a la vez vuelvo, entonces es como que un círculo pues”.

Lo antes mencionado por los participantes concuerda con lo referido por Del Río (2012), el cual comenta que durante el proceso psicoterapéutico hay momentos en los cuales la interacción se vuelve rígida y puede generar sentimientos de estancamiento tanto en el paciente como en el terapeuta, durante estos momentos el paciente suele sentir que no avanza, que retrocede o que se encuentra confuso dando vuelvas en un mismo eje.

Nosotros pensamos que esta percepción del proceso psicoterapéutico como constante también se debe a que la psicoterapia psicoanalítica, a diferencia de otros tipos de psicoterapia, es un tratamiento continuo y de larga duración.

            Por otra parte, los participantes dieron a conocer que estos perciben el proceso psicoterapéutico, como un proceso personal que les pertenece a sí mismos, a lo que M.U refiere: “y ya creo que se vuelve un proceso tuyo pues, o sea como que ya es tanto tiempo que llevas que ya tú te haces, tu elaboras tu mismo pues, no necesitas a ese otro, a tu psicólogo diciéndote, si no que uno va elaborando todo solito, y bueno eso”.

Asimismo, los estudiantes de psicología que asisten a psicoterapia Gestalt consideran que el proceso psicoterapéutico es una situación en la cual, todos los temas que se trabajan, se encuentran relacionados o poseen algo en común.

Bueno, más o menos como te lo he explicado hasta ahorita, mi experiencia es que aunque uno sienta que uno está tratando temas totalmente distintos muchas veces tienen bastante en común, o sea al final todo se une, se une en una sola Gestalt, es como que están entrelazadas por algo emocional que está allí pues… yo fui y después lleve otra Gestalt, otra Gestalt totalmente que uno cree que no tienen que ver la una con la otra pero al final, ya ahorita que tengo tiempo yendo a Gestalt, de una Gestalt que no tenía nada que ver, o bueno de varias Gestalt que no tenían nada que ver, como que tuve un insight que me hizo caer en esa primera Gestalt, en ese motivo de consulta por el que fui que es que yo no he superado todavía el divorcio de mis papas” (J.S).

Luego de conocer este punto de vista, se nos hace importante mencionar que, a pesar de que fueron los estudiantes que asisten a psicoterapia Gestalt los que mencionaron que en el proceso psicoterapéutico todo se relaciona, nosotros como estudiantes que asistimos a psicoterapia psicoanalítica también percibimos nuestro proceso de esta misma manera, esto debido a que a lo largo de nuestra experiencia hemos notado que todo lo que trabajamos en nuestro espacio psicoterapéutico guarda relación.

 

            Paralelamente, se pudo observar que los participantes también perciben este proceso como una experiencia positiva, a lo que A.S explica: “fue lo máximo…mi vivencia fue extraordinaria…era una vivencia completamente enriquecedora…pero es una vivencia, es lo máximo, es lo máximo, para mi ir a terapia es lo máximo, yo de hecho la gente me pregunta tu me recomiendas tu terapia y yo les digo que cien por ciento…mis vivencias fueron increíbles, yo lo pasé súper bien en terapia”, asimismo, O.B expone: “bueno para mí, sabes al principio, desde la primera sesión con mi analista fue buenísima”.

En relación a esta postura, A.F comenta:“me ha ido excelente… la verdad es que ha sido increíble, increíble, porque a lo largo del proceso tú te vas dando cuenta de cuan diferente es a como lo hacías antes o como sentías antes a como lo haces ahora porque siendo un proceso los cambios son a veces imperceptibles pero que acumulándose en el tiempo, y si yo tuviera que volver atrás, años atrás, yo te puedo decir que hoy en día yo soy una persona totalmente distinta”.

Tomando en cuenta lo antes mencionado, los estudiantes dieron a conocer algunos elementos del proceso psicoterapéutico que consideran como positivos y a los cuales le otorgaron gran importancia durante las entrevistas. En primer lugar pudimos evidenciar la confianza con el psicoterapeuta como una experiencia positiva, a lo que A.A argumenta: “fue bien particular, porque en un principio, de hecho, y el principio son unos cuantos meses en psicoterapia, a mi me cuesta mucho confiar en las personas y bueno con mi terapeuta, aunque el carajo es de pinguisíma, así como que contarle mi vida era como un tema para mi, o sea como que los primeros meses fue como que generar  la confianza, confianza en mí como para contarle a otro, más allá de la confianza que él me podía inspirar porque si lo hacía, y bueno eso se noto durante mi proceso, de que de esa desconfianza, la confianza, hasta que al final fue como que marico no se qué hacer le dije, decirle al carajo marico era como que otro punto en mi proceso y eso se ha evidenciado en mi vida”.

Sila psicoterapia es un intercambio planificado que posee una carga tanto emocional como de confianza entre el profesional calificado y una persona que padece de sufrimiento (Frank, 1982), se puede decir entonces que lo antes mencionado por los participantes concuerda con lo expuesto por Sabaté (1994) el cual hace referencia a que la confianza es uno de los componentes básicos para que una psicoterapia sea efectiva, pues el paciente debe confiar en el psicoterapeuta para que este pueda apoyarlo en el proceso de aliviar su malestar.

            Otro elemento importante a destacar es la trasferencia. Según Freud (1912) la transferencia es el vínculo particular que se da entre dos personas, que traspasando en mucho a la medida de la relación corriente, varían desde la tierna entrega hasta la más terca hostilidad, tomando todas sus devenidas inconscientes. Por otro lado, en relación a la contratransferencia, Freud (1910) comenta que es una especie de obstáculo en la proceso de la cura que indicaría la necesidad de que el psicoterapeuta retrocediese a su análisis para aclarar de qué se trata aquello que lo afecta en la escucha de su paciente.

            De acuerdo a lo anterior,la transferencia y la contratransferencia son también elementos que los participantes consideran como experiencias positivas que forman parte del proceso psicoterapéutico, a lo que L.E menciona: “fue maravilloso, tuve muy buena transferencia y contratransferencia con mi terapeuta de verdad siento que nos llevamos muy bien y de hecho yo trabajo con ella, un poco extraño pero es chévere, y bueno de verdad ha sido excelente…fue excelente”.

Nosotros nos sentimos identificados con estas experiencias, ya que la confianza con el psicoterapeuta y la trasferencia y contratransferencia también han sido elementos que, en ocasiones, han favorecido nuestro proceso psicoterapéutico y por tanto los consideramos como indispensables para el desarrollo optimo de nuestro proceso personal y de la psicoterapia.

A pesar de que los estudiantes de psicología consideran la psicoterapia como una experiencia positiva, en contraparte, algunos participantes que asisten a psicoterapia psicoanalítica describen el proceso psicoterapéutico como una experiencia dolorosa.

Lo he vivenciado con demasiado dolor, lo puedo decir, he llegado a tocar demasiado fondo y, o sea como que es un sube y baja, sube y baja, sube y baja, si hasta yo misma a veces me ahogo pues… duele pues, duele demasiado porque es como encontrarte con tus demonios, enfrentarte a ellos… y bueno, así que yo haya vivenciado [Silencio] mi vivencia ha sido más que todo dolor, lo puedo decir con una palabra, dolor… ¿por qué la psicología y por qué la psicoterapia tiene que ser dolor?, o sea porque tenemos que llegar hasta allí para crecer pues, tal cual, hay que tocar fondo para crecer… pero a veces quisiera que no hubiera tanto dolor pues, y esa es una de las críticas que yo veo” (M.U).

De igual forma, los entrevistados concuerdan en que la psicoterapia es un proceso difícil, a lo que M.U afirma:“te lo juro que creo que es lo más difícil que he experimentado en estos veinticuatro años… porque es lo que yo digo, encontrarse con uno mismo no es fácil”, asimismo, en relación al proceso psicoterapéutico, A.S refiere: “al principio fue duro”, continuando con la idea, O.B explica:“entonces es difícil porque tú te acuerdas de tu pasado y tal y yo lloro casi todas las sesiones”. Nosotros, al igual que los participantes, también creemos que asistir a un proceso psicoterapéutico es difícil, esto se debe a que pensamos que no es fácil tomar responsabilidad de los problemas que nos están pasando en nuestras vidas, así como también da temor hacer frente a los mismos.

Tomando en cuenta esto, es relevante comentar que algunos participantes hicieron referencia a que el proceso psicoterapéutico causa resistencia, a lo que A.A explica: “a mí me costó muchísimo ir a terapia o sea yo estuve como tres meses rumiando el asunto así como que voy, no voy, voy, no voy, para mí fue un tema demasiado cagante, fue demasiado cagante, pero bueno, y bueno fue demasiado cagante”.

En relación a esta postura, Gallardo(2010) menciona que asistir a un proceso psicoterapéutico es una situación difícil para la mayoría de las personas, la gente suele pensar que asistir a un proceso psicoterapéutico es algo que necesitan las personas que tienen problemas mentales, que están enfermas o que son débiles, lo cual ocasiona que a estos muestren resistencia ante el asunto y no les sea fácil tomar la decisión de asistir a psicoterapia.

Luego de haber revisado las diferentes percepciones que constituyen el significado que los participantes le otorgan al proceso psicoterapéutico, podemos decir que este se encuentra compuesto por experiencias tanto positivas como negativas. Nosotros creemos que a pesar de que la psicoterapia ha sido una experiencia positiva en nuestra vida, si han existido momentos en los que se nos ha hecho difícil asistir a este proceso, esto debido a que hemos tenido que hacer contacto con nuestros problemas, sin embargo consideramos que esto último es fundamental para crecer como persona y mejorar nuestras vidas.

 

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