Aparecen pronto en la infancia, el niño no tiene recursos para identficarlas, y despierta confuso en medio de la noche. Las pesadillas son frecuentes, son reiterativas y no se olvidan. El niño se despierta alterado, y no puede volver a dormirse. Pueden aparecer en momentos determinados, como “la cura de un niño” en el periodo de tiempo durante el que acude a consulta. En muchos casos, cuando se les ayuda a darle una interpretación al sueño que les aturde se calma su angustia. A través de los sueños, se trata lo real, lo que les asusta, lo que les hace sentir vulnerables.

En el diccionario Maria Moliner, La palabra pesadilla viene de “pesar”, de sufrimiento. Es una angustia, una presión o dificultad experimentada mientras se duerme. Cosa que causa preocupación intensa y persistente. Según S. Freud: La formación y el trabajo del sueño y pesadillas obedecen a las Leyes del significante. En la formación de los sueños se encuentran las mismas reglas de sustitución que se emplean al hablar. Se dan los mismos mecanismos que aparecen en el trabajo de la lengua: condensación y desplazamiento (utiliza el mecanismo de la metonimia, cuando un elemento representa a otro, con una relación de continuidad, ya sea espacial, temporal o lógica. Es lo que mejor permite burlar la censura.) 

Freud se ocupó más de los sueños que de las pesadillas. El sueño lleva al deseo inconsciente del sujeto, es la vía regia de acceso al inconsciente. El aparato psíquico esta siempre en funcionamiento, no duerme. Hay que distinguir el sueño de angustia (que es una realización de un deseo) de la verdadera pesadilla, que podría ser una formación del inconsciente diferente. La angustia invade e impide que el sueño cumpla su función. 

Freud, diferencia entre:

 1.- Sueño de angustia de la infancia, con una tonalidad de pesadilla

 2.- Pesadillas traumáticas (neurosis de guerra) 

El sueño trabaja para transformar el contenido latente en representaciones aceptables para la conciencia.  

Funciones del sueño:

 1.- Para poder seguir durmiendo. El sueño no preserva la necesidad fisiológica, sino el deseo de dormir. Protege y trabaja para proteger el deseo del soñante, para cerrar los ojos ante lo que el durmiente no quiere ver. Hay casos en los que es impotente para preservar el deseo de dormir. El propio contenido del sueño es el que interrumpe el dormir cuando hay que hacerlo. El sueño es como un guardián, el despertar ante lo insoportable es una manera de proteger al soñante. Lo esencial es el deseo de vivir. 

2.- La realización del deseo, para proteger lo que se desea. 

La pesadilla tiene una función de elaboración del trauma y de vivencias traumáticas. Es un modo de tratamiento de lo real.  Sueño y pesadillas se construyen mediante mecanismos semejantes, ignoran el paso del tiempo, emplean las vías de la regresión.  

Los sueños se olvidan, se disuelven cuando uno despierta. Pone a cubierto, protege. Trata el control de los afectos. Las pesadillas insisten, se repiten: Expulsa del refugio al sueño. No descarta lo real. Va más allá del principio de placer, y arrasa los afectos. 

Según Freud, Los sueños de los niños, tienen 2 características:

 1.- Son los más claros en cuanto a la realización de un deseo.

  2.- Son los más vivos en cuanto a los afectos que desencadenan. 

Son a menudo realizaciones ingenuas, con un argumento casi inapreciable. 

Freud dirá que la obra literaria tiene el mismo origen que los sueños, es la manifestación de un deseo inconsciente. El arte es la expresión de un deseo que renuncia a ser satisfecho en el mundo de los objetos tangibles. Las pulsiones insatisfechas son las creadoras de las fantasías, y cada fantasía es una satisfacción de deseos, la realidad de una insatisfacción

La fantasía tiene la capacidad de hablar del sujeto, como pasado, presente y futuro se engarzan y está el deseo insatisfecho que se actualiza.

Jacques Lacan (1901 – 1981), emplea los términos de  metáfora (una palabra sustituye a otra, apareciendo una nueva signficación, lo que equivale a una superposición de signficantes) y metonimia, El ser no sabido en el inconsciente se representa en el sueño. Estos términos, corresponderían a los conceptos de condensación y desplazamiento de Freud.   

Jacques Lacan, Seminario X: “La angustia” (1962-1963): La angustia, la fenomenología fundamental de la pesadilla, es experimentada como la angustia del goce del Otro, la compara con el mito, aquel ser que aparece con su goce, es también un ser que interroga. La angustia no es sin objeto, la angustia es una señal de aquello que se presenta en lo real de todas las señales es la que no engaña.

En el sueño está la escena el deseo del sujeto, en las pesadillas, se impone el deseo del Otro. Es un goce extranjero que pesa sobre el soñante. La pesadilla es lo mas cercano a lo vivido. 

El niño, presenta 2 exigencias. Las exigencias internas, y las exigencias externas: restringir la voluntad de goce. Percibe un Otro, que es fuente de deseos y de renuncia. Percibe un Otro singular, separado.

Melani Klein (1882 – 1960), describe la posición del niño que no habla. El recién nacido, tiene limitadas sus relaciones a los objetos cercanos.  El partener del niño es el partener del lenguaje. Los primeros sueños están marcados por ambivalencias de amor – odio. 

Según J. Lacan, en el Seminario 6: “el deseo y su interpretación”,  para el pequeño sujeto, incluso en el sueño de realización del deseo, hay un exceso que nada puede calmar, ni colmar.  El sueño de Ana Freud, no es sólo una realización del deseo, los sueños de los niños son un deseo desbordando los limites. Van más allá del deseo de una satisfacción oral. Enmascara una falta inevitable de satisfacción, un imposible de satisfacer.  

El deseo se expresa sin máscara. Para el adulto el deseo está transformado, desde el principio está la falta, la castración en apalabras de Freud, le temor a la pérdida del objeto a la sensación de desvalimiento ante una realidad donde necesitamos la presencia de un otro que nos complete. 

Para poder vivir después de un trauma, es necesario elaborar lo vivido para dormir plenamente, será necesaria la experiencia del duelo para aceptar la pérdida, para situarse en lo real de lo ocurrido,  para no caer en la melancolía. Freud define la melancolía como una reacción luctuosa a la pérdida de un objeto amado que se sustrae a la conciencia. El duelo es la reacción anímica dolorosa y desoladora de un sujeto cualquiera ante una pérdida grave, que bien puede tratarse de una persona u objeto real amado, o bien de un ideal. Frente a esa pérdida, el sujeto, consternado y afligido, no puede más que apartarse de toda función no relacionada con el recuerdo del ser querido. Al estar el Yo totalmente entregado al duelo, todas sus funciones y sus relaciones con aquello que no tenga que ver con lo desaparecido quedan inhibidas y restringidas.

La melancolía es el trágico desarreglo que se produce al abrazar lo que, por incorpóreo, no puede ser abrazado.

El sujeto melancólico establece una conexión libidinal con algún objeto determinado, con el que se produce la ruptura de esa relación objetiva, y la carga de objeto queda abandonada. Sin embargo, la líbido de tal carga, en lugar de desplazarse a otro objeto, como sucede en situaciones normales, se retrotrae al yo, provocando la identificación del yo con el objeto abandonado y transformando así la pérdida del objeto en pérdida del yo. Por medio de esta identificación, el conflicto entre el yo y el objeto abandonado se transforma en conflicto del yo con el yo.

El síntoma, no es para Freud,  un trastorno funcional del sistema nervioso, sino un efecto lingüístico. Aquello que, por traumático, no puede decirse con palabras, no se puede nombrar y encuentra una forma de expresión alternativa en los síntomas, como el sueño, y como cualquier otra formación del inconsciente, el síntoma es otra forma de expresar aquello que no puede ser expresado en el discurso de la identidad. 

Los sueños, y las pesadillas de los niños tienen su razón de ser en el temor a la pérdida, en la angustia que les genera, y es por ello que deben ser escuchados, como algo normal que forma parte de la concepción de su Yo.

 

Compárteme en:
fb-share-icon20
Tweet 20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *